foto-profilo-2_Lres.jpg

Hola

Bienvenidos a The Food Mood.  Historias, recetas y fotos de mi cocina más casera. Espero que la disfrutes!

Tortiglioni con romanesco

Tortiglioni con romanesco

Este sin duda es el plato de pasta estrella en mi casa :-)

Fue uno de los primeros (si no el primero) que me enseñó mi marido -italiano- hace ya 15 años y lo seguimos haciendo una y otra vez. En realidad lo hacemos con brécol del que yo, por aquellos entonces, no era una gran fan pero que se ha convertido en una de mis verduras preferidas.

Y ¿quién me lo iba a decir a mí….? Brécol, berza, coliflor y el bellísimo romanesco… no eran santos de mi devoción y ahora ¡me chiflan! La culpa es de esta pasta que se ha convertido en habitual en mi cocina y me ha ayudado a “convertir” a más personas que, como yo, huían de las coles que tan sanas son.

La receta original, como os decía, se hace con brécol que le da un sabor y un color más fuerte pero está también buenísima con romanesco que era lo que tenía en el frigo esta mañana.

Super original la mezcla con las anchoas en aceite y el tomate… obviamente ¡mejor si es casero!

El guanciale es una chacina típicamente italiana. Se prepara con la careta del cerdo y tiene un sabor excepcional. Se utiliza sobre todo en platos como la carbonara o la amatriciana; una vez en la vida merece la pena probarla. Si no la encontráis se puede sustituir por panceta o bacon.

Pero pasemos rápidamente a ver todos los pasos para preparar este sencillo plato de pasta.

Te enamorarás. Se enamorarán :-)

tortiglioni-con-romanesco_ii.jpg

Ingredientes para 4 personas:
300 gr de col romanesco o brécol
320 gr de pasta corta (tipo tortiglioni)
50 gr de guanciale o panceta cortada en tiritas
2 anchoas en aceite
1 diente de ajo
100 ml de tomate triturado o salsa de tomate casera
Aceite de oliva virgen
Guindilla seca (opcional)
Sal gorda integral
Queso pecorino

Preparación:
1.
Empezamos preparando la col. La lavamos, escurrimos y cortamos respetando las “piñas” o “arbolitos”. Aquellos más grandes los cortaremos por la mitad o en cuatro. No deben quedar demasiado pequeños.

tortiglioni-con-romanesco_iii.jpg

2. Ponemos a calentar una olla más alta que ancha con abundante agua.

3. Pelamos el diente de ajo y lo aplastamos ligeramente con la cuchilla de un cuchillo para que se abra un poco.

4. Preparamos una sartén, tipo wok o salta pasta, con un buen chorreón de aceite. Ponemos a calentar. Añadimos el ajo y dejamos que tome color sin que se queme. Añadimos las anchoas y las deshacemos en el aceite.

5. Incorporamos el guanciale o panceta y dejamos que tome color. Cuidado que no se nos queme.

6. Añadimos el tomate y dejamos cocer a fuego medio-bajo hasta que empiece a tomar cuerpo. Corregimos de sal y añadimos una pizca de guindilla al gusto. Apartamos.

tortiglioni-con-romanesco_iv.jpg

7. Cuando el agua empiece a hervir añadimos la sal gorda. El agua tiene que quedar sabrosa, no salada.

8. Incorporamos la pasta y removemos bien. Cuando empiece a hervir de nuevo añadimos el romanesco o el brécol y dejamos cocer todo junto hasta que la pasta esté al dente.

9. Cuando la pasta esté lista volvemos a poner la salsa en la lumbre y la pasamos directamente a la sartén. Junto con la pasta y la col pasará un poco de agua de la cocción que nos sirve para que la salsa tome cuerpo.

tortiglioni-con-romanesco_v.jpg

10. Salteamos o removemos bien y servimos inmeditamente con un buen queso pecorino rallado al momento.

Notas:
- el queso pecorino se puede sustituir con un buen queso de oveja curado
- yo siempre acompaño mis platos de pasta (que suelen ser plato único) con una buena ensalada verde. No es para nada típico, de hecho los italianos me miran siempre mal :-) pero recuerda que es muy importante tomar siempre verduras frescas de hoja verde.

Trufas de granola

Trufas de granola

Bombones de labna y pistacho

Bombones de labna y pistacho